MINIE VAN DOMSELAAR
1) ¿Quién es Minie tanto en el ámbito profesional como personal?
Soy una mujer independiente y trabajadora desde chica..Soy intuitiva, desestructurada, que arriesga, soy amable y muy confiada. Defensora de la justicia a fondo.
Soy madre de 3 hijos, de 16, 13 y 5 años y compañera de mi marido desde hace 22. Amante de la estética, la prolijidad y el orden, sobre todo en mi casa y en mi…Soy feliz y agradecida.
2) Si mezclamos las dos facetas, ¿qué resultado obtendrías?
Me doy cuenta que soy la misma en casa que en el trabajo. Hoy, y con muchos años de experiencia, pude separar casi por completo los tiempos de trabajo y hogar. Entendí que es saludable llegar a casa y dejar a la profesional afuera, para poder estar en contacto con mi familia de manera mas relajada y lo logre. Aunque es súper lindo compartir mis logros y dificultades con mis hijos ya adolescentes.

3) ¿De dónde surgió la idea de VAN DOMSELAAR, cuando empezaste con este emprendimiento?
Creo que desde que aprendí a dibujar ya era diseñadora, es mas, tengo guardados mis dibujos de figurines de aquella época, y a los 14 años, mientras iba al secundario, hacia cursos de corte y confección. En 1987 vine de Mar del Plata a vivir acá a Buenos Aires, con mis estudios de Diseñadora Grafica, pero mi inquietud era otra, yo sabía coser, armar, diseñar. Y aunque al principio trabaje en otros rubros, fue en indumentaria donde puse mi foco.
Comencé haciendo prendas en pocas cantidades, eran súper novedosas y diferentes, y con una amiga las comercializábamos en locales multimarcas, esto fue durante los dos primeros años aquí, pero la verdad es que los cambios económicos de ese momento nos desmoralizaban mucho, yo vivía sola y pagaba todos mis gastos, y este trabajo independiente era demasiado inestable.
Las carreras relacionadas a esta actividad no existían a nivel universitario, entonces ingrese a la Escuela de Artes Visuales, donde tome cursos de Indumentaria, que me ayudaron a terminar de darle forma a mis conocimientos. A partir de ahí arme mi carrera profesional, trabajando durante 10 años para distintas empresas argentinas, todas muy conocidas. No solo mi creatividad contaba, sino mi experiencia en el desarrollo y seguimiento del producto, cosa que hasta ese momento se hacía de manera autodidacta y por experiencia propia.
Después de años de mucho trabajo, donde fui mamá dos veces, sentí que mi parte creativa necesitaba un cambio urgente. Tenía ganas de hacer lo que a mí me gustaba y con lo que me sintiera realizada y orgullosa, ya que trabajando para empresas ya armadas siempre se sigue el estilo, líneas y costos que la empresa requiere. Y yo, estaba para explotar nuevamente mi creatividad, mis recursos manuales y hacer prendas súper elaboradas, distintas, únicas. Sin la certeza de que eso caminara, y dar el primer paso asusta.
En 1998 ya tenía armada mi marca, VAN DOMSELAAR, aunque muy difícil de leer y pronunciar, mi apellido me gustaba, y con eso me lance.
Primero en un showroom en una casa en Martinez, donde mis clientas me fueron conociendo y se acercaban a buscar mis diseños. Y luego, con la ayuda e idea de mi marido, arquitecto, fue que llegamos a Palermo Viejo. Año 2000, no había prácticamente nada, pero el alquilo la esquina de Honduras y Armenia, y en menos de un mes me armo una tienda increíble. Ahí comencé, colgué todas mis prendas, cerre el showroom de Martinez y VAN DOMSELAAR salió realmente a la luz, a la vista de la gente y de la prensa.
El comienzo fue duro, trabajaba muchísimas horas por día, tenía dos hijos chiquitos y pase de ser diseñadora de una marca, a ser mi propia jefa, a tener empleados, contador, cuentas que pagar , etc. El cambio es grande, pero vale la pena el aprendizaje.
A tres años de haber abierto, estábamos exportando a Chile y Estados Unidos, y teníamos clientes en el interior, además de estar súper contentos con nuestro local.
4) ¿Cuál ha sido tu mayor reto al frente a la empresa?
Hoy, a 13 años del comienzo creo que mi mayor reto fue el de ser fiel a mis ideas, a mi gusto, a mi instinto. Mis colecciones tienen mi sello absolutamente personal. No dejarse llevar por la moda puntual, por la tendencia del momento no es fácil.
Hay que saber conjugar la parte creativa con la visión comercial, ya que una sin la otra no te llevan muy lejos. Y yo quise crecer con mis diseños, pero siempre tuve claro que este era mi trabajo, mi fuente de ingresos y que debían ser de vanguardia, diferentes, exclusivos y a la vez ponibles, femeninos, que a las mujeres les gustara llevarlos y se sintieran lindas, distinguidas, elegantes.
Y por último, el reto también va ligado a la calidad, entregando mi producto en tiempo y forma siempre, tanto en mi local de Honduras como toda la comercialización que se hace al exterior e interior del país.
En definitiva, creatividad y calidad.
5) ¿Piensas que la mujer tiene que realizar un esfuerzo “extra” para poder cumplir con todos sus compromisos, sin descuidar ninguno?
Claramente creo que la mujer hace un esfuerzo extra, y lo hace porque además de tener su empresa es innato ocuparse de las tareas de su casa, su marido, sus hijos, reuniones de colegio, las compras, etc. Y para no descuidar ninguno de sus compromisos, toma diferentes roles a lo largo del día, tan diferentes unos de otros, que hasta a veces pienso que si me vieran seria gracioso.
6) ¿Cómo congenias tu rol de empresaria con el de mamá? ¿Cuál es la clave?
Aprender a congeniar los roles de madre y empresaria no es tarea fácil, a mi me llevo bastante tiempo.
Hay que comprender que se deben delegar tareas, sobre todo en el trabajo, eso lleva tiempo y a veces no se encuentra rápidamente a la persona. Yo todavía no logre delegar mi tarea creativa, es difícil.
Pero si aprendí a ponerle fin a mi horario laboral para dedicarme a mis hijos, tal vez un poco fue porque hace 5 años nació Benjamín, súper buscado, y entonces la vida me obligo a organizarme nuevamente con un bebé, y ya con mi empresa encaminada pude tomarme todo con mas calma, y por las tardes estar con ellos sin pensar en el trabajo, cosa que con los mas grandes no pude hacer, pero nunca es tarde.
7) ¿A qué sabe el éxito?
El mejor, éxito para mí siempre fue el reconocimiento a mi trabajo. Yo pude sentirme exitosa cuando vi que mi trabajo era aceptado y que gustaba, se vendía y las mujeres llevaban mis prendas por la calle o en distintos eventos.
Sentí que lo mío era un éxito cuando viajaba a Santiago y veía mis prendas en una linda tienda de Alonso de Cordova o en la de Miami.
Y creo que éxito es sinónimo de trabajo, de esfuerzo, de lucha y también de crecimiento económico.
Hoy es haber pasado ya 13 años con mi marca y seguir adelante con la madurez de entender que esta actividad tiene muchos altibajos, que hay que estar siempre atenta a las crisis y cambios económicos de este país. Y sobre todo me siento exitosa cuando veo que llevo años dedicados a la actividad que amo y que elegí con convicción.
8) ¿Cuál es tu mejor estímulo para seguir creciendo?
No podría estar sin trabajar, sin crear, sin tener mi vida profesional tan gratificante aparte de mi familia. Me enriquece como persona, como madre y compañera, es parte de mi crecimiento personal, único y mío.
La empresa va mutando, por momentos crece, luego se acomoda, varia, y trato de que fluya de acuerdo a mis necesidades y lo que yo puedo ofrecerle.
9) ¿Qué consejos les puedes brindar a mujeres jóvenes que quieran emprender?
Que sean fieles a su idea, que se tengan fe, que no bajen pronto los brazos. Como comenzar con algo nuevo y propio no es fácil, es muy importante para arrancar, poder encontrar a alguien con quien poder compartir esta idea, este proyecto. Yo pude sin dudas, poder hacer realidad esta marca porque trabaje mucho en lo que quería mostrar de mi, adquirí experiencia durante un buen tiempo para poder largarme sola y confiada, y porque tuve a mi lado a un gran compañero que hizo realidad y materializo mis proyectos.
Es bueno saber escuchar y dejarse ayudar.
